Dientes sensibles: por qué duele el frío y cómo aliviarlo

Salud dental · 4 min de lectura

Dientes sensibles: por qué duele el frío y cómo aliviarlo

Ese pinchazo al beber algo frío o al respirar aire helado no es para resignarse. La hipersensibilidad dentinaria tiene causa y tiene tratamiento.

La hipersensibilidad dentinaria es ese dolor breve y agudo que aparece con el frío, el calor, lo dulce, lo ácido o el simple roce del cepillo. Es muy frecuente y, aunque suele restarse importancia, conviene atenderla: detrás puede haber un desgaste o una retracción que irá a más si no se corrige.

Por qué un diente se vuelve sensible

Bajo el esmalte está la dentina, una capa atravesada por miles de microcanales que conectan con el nervio del diente. Mientras el esmalte y la encía la protegen, no sientes nada. El problema llega cuando la dentina queda expuesta: el frío o el dulce viajan por esos canales y «despiertan» al nervio. De ahí el pinchazo.

Las causas más habituales

Lo que puedes hacer en casa

Cambia a un cepillo de cerdas suaves y cepilla sin presionar, con movimientos cortos. Usa una pasta específica para dientes sensibles a diario: sus componentes van sellando los canales de la dentina, pero necesitan constancia (dos o tres semanas para notar el efecto). Evita enjuagarte con mucha agua justo después, para que el principio activo actúe. Y modera lo ácido: espera un rato antes de cepillarte tras tomar cítricos o refrescos.

Cuándo no es «solo» sensibilidad

Si el dolor es intenso, surge solo (sin estímulo), dura bastante después del frío o se localiza en un diente concreto, puede haber una caries, una grieta o un empaste filtrado. En ese caso, ninguna pasta lo soluciona: hay que explorar el diente. Por eso ante una sensibilidad que no mejora conviene una revisión.

El tratamiento en consulta

Cuando la sensibilidad es persistente, en la clínica disponemos de soluciones rápidas y eficaces: barnices de flúor y agentes desensibilizantes que se aplican sobre la zona, selladores de los cuellos expuestos, reconstrucciones cuando hay desgaste marcado y férulas de descarga si el origen es el bruxismo. Lo importante es tratar la causa, no solo calmar el síntoma.

Te lo revisamos en Carabanchel

En la Clínica Eugenia de Montijo (C/ Eugenia de Montijo, 57), el Dr. Rada valora de dónde viene tu sensibilidad y te propone el tratamiento más sencillo que la resuelva. Muchas veces basta con corregir la técnica de cepillado y aplicar un desensibilizante; otras conviene tratar la encía o el desgaste. Puedes apoyarte además en una limpieza profesional y en nuestra odontología general para mantener la boca a punto.

Preguntas frecuentes

Cuando la dentina queda expuesta (por retracción de encías o desgaste del esmalte), el frío, el calor o el dulce llegan hasta el nervio a través de unos microcanales y producen ese pinchazo breve. Es la llamada hipersensibilidad dentinaria.
Sí, ayudan: contienen agentes que taponan los canales de la dentina o calman el nervio. Hay que usarlas a diario y de forma constante varias semanas. Si no mejora, conviene una revisión para descartar otra causa.
No, al contrario. Cepillar con fuerza y con cerdas duras desgasta el esmalte y retrae la encía, que es justo lo que provoca la sensibilidad. Mejor un cepillo suave y movimientos delicados.
A veces sí. Una caries, una grieta, un empaste filtrado o el bruxismo también dan sensibilidad. Si el dolor es intenso, espontáneo o dura mucho tras el estímulo, hay que revisarlo.
En la mayoría de casos sí. Según la causa, aplicamos barnices o selladores, tratamos la retracción de encías o el desgaste, ajustamos el bruxismo con una férula y corregimos la técnica de cepillado.

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